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¿Prevención o reacción?: Lo que Chile «No» ha aprendido de sus incendios forestales

En medio de las llamas que consumen vidas, casas y paisajes, Chile enfrenta un espejo implacable: las lecciones no aprendidas de sus propios incendios forestales y los éxitos ignorados de naciones como Australia. Este reportaje desgrana las omisiones, las posibilidades no exploradas y el coste de la inacción en la batalla contra el fuego, invitando a una reflexión crítica sobre el futuro que estamos eligiendo. El precio de ignorar las lecciones de la tierra y las voces del mundo. ¿Está Chile listo para cambiar el curso de su historia con el fuego?

¿Prevención o reacción?: Lo que Chile «No» ha aprendido de sus incendios forestales
Por Equipo CanalPais

Chile enfrenta nuevamente una crisis debido a los devastadores incendios forestales en la zona central, evidenciando las brechas en las medidas de prevención y gestión comparadas con lo realizado en otros países como Australia. Este reportaje crítico busca desentrañar qué ha faltado en Chile para prevenir efectivamente estos desastres, comparando sus acciones con las implementadas en naciones que han experimentado crisis similares.

Condiciones climáticas y actividades humanas: Un caldo de cultivo ignorado

Chile, al igual que Australia, padece de condiciones climáticas extremas que favorecen la ocurrencia de incendios. Sin embargo, la diferencia radica en la respuesta y preparación ante estas condiciones. Mientras Australia ha desarrollado un sistema de alertas tempranas y políticas de construcción para zonas propensas a incendios, en Chile todavía «se subestiman las señales de alerta», según palabras del experto en gestión de desastres, Rodrigo Álvarez.

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Uso y manejo del suelo: Lecciones no aprendidas

La transformación del uso del suelo en Chile, especialmente la expansión de monocultivos de especies altamente inflamables como el pino y el eucalipto, ha contribuido significativamente al riesgo y propagación de incendios. A diferencia de Chile, países como Australia han implementado estrictas regulaciones sobre la gestión forestal, limitando la expansión de estos cultivos y promoviendo la biodiversidad.

Falta de prevención y gestión: ¿Cuestión de voluntad o presupuesto?

La prevención y gestión de incendios forestales en Chile ha sido insuficiente. Aunque existen esfuerzos por parte del gobierno, estos parecen no estar a la altura de lo que Australia ha logrado mediante inversiones significativas en recursos y educación. El teniente coronel Carlos Traverso, refiriéndose a la ayuda española en Chile, señaló la «evidente falta de preparación» en contraste con los protocolos australianos, donde la comunidad juega un rol activo en la prevención.

Australia: Un ejemplo de adaptación y cambio

Australia, tras enfrentar el «Sábado Negro», reformuló completamente su enfoque hacia los incendios forestales, invirtiendo en investigación, educación comunitaria, y en la construcción de viviendas adaptadas a resistir incendios. Este cambio radical demostró ser efectivo en la reducción de daños y pérdidas humanas en incendios posteriores. Chile, por otro lado, parece repetir los mismos errores, sin adaptarse significativamente a la realidad cambiante del clima y sus consecuencias.

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La intencionalidad detrás de los incendios: Una arista oscura y compleja

Dentro del complejo panorama de los incendios forestales en Chile, una arista especialmente alarmante es la intencionalidad detrás de algunos de estos desastres. Investigaciones han mostrado que un porcentaje no menor de los incendios son provocados, una realidad que complica aún más los esfuerzos de prevención y combate del fuego. Este factor añade una capa de desafío en la gestión de riesgos, donde no solo se batalla contra las condiciones climáticas y la gestión inadecuada del territorio, sino también contra actos deliberados que ponen en riesgo vidas y ecosistemas. La identificación y persecución de estos actos intencionales requiere de un esfuerzo coordinado entre agencias gubernamentales, fuerzas de seguridad y la comunidad, destacando la urgencia de abordar esta problemática con estrategias específicas y sanciones efectivas para disuadir y penalizar a los responsables. En este contexto, la educación y la conciencia social emergen como herramientas claves, no solo para prevenir los incendios sino también para fomentar una cultura de responsabilidad y respeto hacia el medio ambiente.

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Transformando la Cultura de Reacción en Prevención: Una Visión desde la Innovación Participativa

Alfredo del Valle, de la Fundación para la Innovación Participativa, aporta una perspectiva crítica y constructiva sobre la recurrente tragedia de los incendios forestales en Chile. En su columna de opinión en el medio El Mostrador, expuso la problemática.  Como viñamarino testigo del mega-incendio y experto en innovación, del Valle señala la cultura reactiva y simplificadora de la sociedad chilena, que se moviliza post-catastrofe pero permanece pasiva en prevención. Critica este «poderoso ritual de sacrificio» que se repite catástrofe tras catástrofe, donde las acciones heroicas y la solidaridad emergen solo después del desastre, dejando a las familias más vulnerables como sus principales víctimas.

Del Valle propone un cambio radical hacia una cultura de prevención, anticipación e innovación, basada en su experiencia exitosa en seguridad de tránsito que salvó 15,000 vidas y evitó 300,000 lesiones, transformando culturalmente la conducta de los conductores chilenos con costos significativamente menores a sus beneficios. Argumenta que la complejidad de los incendios forestales requiere de una participación activa y «fuerte» de todos los involucrados, destacando la importancia de herramientas prácticas de interpretación del riesgo y acción preventiva, como el criterio del 30-30-30 para identificar peligros de incendio.

Este llamado a la acción sugiere que, mediante un Programa Nacional de Prevención Participativa de Incendios Forestales, Chile puede abordar este desafío en toda su complejidad, implicando gobiernos regionales, municipios, servicios competentes y comunidades en la gestión del riesgo. Del Valle ofrece la Praxis de Innovación Participativa como un método especializado para enfrentar problemas de alta complejidad, demostrando que es posible transformar la cultura de adaptación reactiva de Chile en una de prevención activa y anticipación, para evitar que la historia de los incendios se repita cada verano.

Conclusiones: Hacia un futuro más seguro

El análisis comparativo sugiere que la falta de medidas efectivas en Chile podría deberse tanto a la falta de voluntad política como a restricciones presupuestarias. Sin embargo, la experiencia internacional muestra que la inversión en prevención y gestión de incendios forestales no es un gasto, sino una inversión en el futuro del país.

Para Chile, el camino hacia un manejo efectivo de los incendios forestales implica no solo aumentar el presupuesto dedicado a estas labores sino también adoptar un enfoque integral que incluya educación comunitaria, gestión sostenible del territorio, y adaptación de las infraestructuras y viviendas a la realidad del cambio climático. Es imperativo que Chile aprenda de las lecciones que países como Australia han dado, antes de que la historia se repita una vez más con consecuencias potencialmente más devastadoras.