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Viajar en tren por América Latina y el Caribe: ¿Qué tan lejos -o cerca- estamos de hacerlo igual que en Europa?

América Latina y el Caribe enfrentan un desafío significativo en términos de infraestructura ferroviaria, particularmente si se compara con Europa. Aunque la región ha mostrado avances en algunos países, aún queda un largo camino por recorrer para lograr una red ferroviaria que conecte efectivamente los países de estos continentes.

Viajar en tren por América Latina y el Caribe: ¿Qué tan lejos -o cerca- estamos de hacerlo igual que en Europa?
Por Cristian Torres Diaz

Explorando el Renacimiento Ferroviario en América Latina y el Caribe: un Viaje hacia la Conectividad y el Desarrollo Regional. Desde proyectos ambiciosos como el Tren Maya en México y la propuesta interoceánica entre Perú y Brasil, hasta la modernización de la red en Chile, analizamos cómo el resurgimiento del transporte ferroviario está transformando el comercio, el turismo y la integración regional en estas dos vibrantes áreas del mundo

Caribe Insular: En el Caribe insular, el transporte ferroviario tuvo sus inicios en el siglo XVII, impulsado por la economía azucarera colonial. Barbados, Jamaica y las Islas de Sotavento desarrollaron sistemas ferroviarios para mejorar la eficiencia en la exportación de azúcar. Sin embargo, con el declive de la industria azucarera, la mayoría de estos sistemas ferroviarios se han desvanecido, con excepciones notables como Cuba, la República Dominicana y Jamaica.

El Sistema Ferroviario Nacional de República Dominicana conectará Santo Domingo con Punta Cana

La Era del Renacimiento Ferroviario en América Latina y el Caribe. Esta cobertura destaca las revolucionarias iniciativas ferroviarias en la región, desde el emblemático Tren Maya en México y el ambicioso proyecto interoceánico entre Perú y Brasil, hasta la modernización de las redes en Chile. Se pone especial énfasis en el impactante Tren Taíno de la República Dominicana, una prometedora línea que conectará Santo Domingo con Punta Cana, marcando un hito en el transporte y turismo del país y simbolizando el impulso hacia una mayor integración y desarrollo en toda la región

América Latina

En los países continentales del Caribe, el auge de productos como plátanos y café, junto con la Fiebre del Oro en California, impulsó la construcción de ferrocarriles en el siglo XIX. Por ejemplo, el Ferrocarril de Panamá inició operaciones en 1855, y México inauguró una línea férrea que conectaba Ciudad México con el Puerto de Veracruz.

Tren Maya con nexo en áreas del Caribe

Desarrollo Actual

Recientes estudios de la Asociación de Estados del Caribe y el Banco Interamericano de Desarrollo destacan la importancia de mejorar las conexiones de transporte interior para potenciar los puertos y reducir los costos de comercio. Países con importantes centros portuarios como Colombia y Honduras están invirtiendo en vías ferroviarias para mejorar la eficiencia del transporte marítimo.

Proyectos Futuros

Se están realizando estudios para una posible vía férrea interoceánica que conectaría Perú y Brasil. Además, se están considerando proyectos ferroviarios en Guatemala y Costa Rica para conectar puertos en las costas del Pacífico y el Atlántico.

Tren Maya en México

Un ejemplo notable es el Tren Maya en México, que conectará el Istmo de Tehuantepec con Guatemala, impulsando el desarrollo económico en la región. Este proyecto, parte de una iniciativa mayor del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, busca también interconectar redes eléctricas y de gasoductos para frenar el flujo de inmigrantes.

Chile

Ubicado en el extremo sur de América Latina, también forma parte de esta narrativa ferroviaria. Aunque no está directamente conectado con el Gran Caribe, su desarrollo ferroviario es crucial para la integración regional.  En Chile, el ferrocarril ha sido un componente histórico importante para el transporte, especialmente en la conexión de zonas mineras y agrícolas con puertos y ciudades principales. Actualmente, el país está experimentando un renacimiento ferroviario, con la modernización y expansión de sus líneas.

Un ejemplo destacado es el anuncio de los nuevos trenes BMU de origen asiático, considerados los más rápidos y modernos de Sudamérica. Estos trenes, capaces de alcanzar 160 kilómetros por hora, comenzarán a operar entre Santiago y Curicó, ofreciendo una alternativa de transporte más eficiente y cómoda.

Aunque la posibilidad de recorrer América Latina y el Caribe en tren como en Europa aún parece distante, los esfuerzos actuales muestran un interés creciente en el desarrollo ferroviario. Estos proyectos podrían eventualmente conducir a una mejor interconexión entre los países de estas regiones, beneficiando tanto al comercio como al turismo. Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer para alcanzar una red ferroviaria integral que conecte eficientemente los diversos países de América Latina y el Caribe.