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¿Quién es Vivian Polania? La «jueza hot» que apareció fumando y semidesnuda en una audiencia

El reciente video en el que la jueza Heidi Vivian Polanía Franco aparece semidesnuda y fumando en una audiencia virtual, abrió nuevamente el debate en Colombia sobre sus funciones como servidora pública y sobre las imágenes candentes que publica en redes sociales.

¿Quién es Vivian Polania? La «jueza hot» que apareció fumando y semidesnuda en una audiencia

La jueza es abogada de la Universidad Católica. Es especialista en derecho constitucional de la Universidad del Rosario, y estudia una maestría en derechos humanos.  Desde joven trabajó en el Tribunal Superior de Bogotá, luego en el Consejo Seccional de la Judicatura en Bogotá y tiempo después en el juzgado 24 penal municipal.

Sin embargo, una oferta laboral para ser jueza de conocimiento en Cúcuta llamó su atención. A pesar de no conocer la ciudad, tomó sus maletas y llegó a la capital nortesantandereana, donde hoy funge como jueza de control de garantías en Cúcuta y tiene a su cargo procesos de bandas criminales.

Vivian Polanía, de 34 años, vive en Cúcuta desde hace cinco años, y desde entonces ha acarreado distintos señalamientos por parte de colegas de la rama judicial. Sus prendas deportivas y estilo de vida ‘fitness’ han generado incomodidad entre sus compañeros de trabajo.

La mujer ha estado envuelta en varias polémicas desde el 2020, año en que empezó a publicar con más frecuencia algunas fotografías en ropa interior, enseñando sus más de 40 tatuajes y las rutinas de ejercicio en casa.

Durante la pandemia acondicionó en la sala de su apartamento un gimnasio con pesas, barras e implementos deportivos. En distintas historias de Instagram muestra sus avances en el crossfit, su amor por el deporte y los gatos con quienes vive.

Polanía cuenta con más de 283 mil seguidores en Instagram, conserva dos perfiles debido a que su primera cuenta fue bloqueada. La mujer ha recibido patrocinios de empresas norteamericanas por publicar sus marcas.

 

Una nueva investigación

Tras hacerse viral el video en el que aparece acostada en su cama, con escasas prendas de vestir y mientras fumaba un cigarrillo, la Comisión Nacional de Disciplina Judicial pidió a la Comisión Seccional de Santander que investigue si la funcionaria incurrió en una falta disciplinaria.

”Le remito, por competencia, los informes publicados por diferentes medios de comunicación, relacionados con la presunta incursión en faltas disciplinarias por parte de la doctora Vivian Polanía, juez penal municipal con funciones de control de garantías de Cúcuta, con ocasión al contexto en el que desarrolló una audiencia virtual”, señala el comunicado.

Asimismo, en septiembre de 2020, la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura de Norte de Santander, abrió una investigación a la jueza, debido al escándalo que estaban desatando las imágenes y titulares de prensa donde se le calificaba como “la jueza más sexy”.

De inmediato el Consejo seccional de la judicatura de Norte de Santander emitió una circular en la que se les recuerda a los servidores de los despachos judiciales “cuidar de que su presentación personal corresponda al decoro que debe caracterizar el ejercicio de su elevada misión”.

Tiempo después, en febrero de 2021, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta emitió una circular en la que se recomienda a los jueces mantener las cámaras encendidas en todas las diligencias judiciales. Esta medida no habría sido acatada por Polanía.

Aunque la jueza no se ha pronunciado respecto a lo ocurrido en la audiencia virtual de este jueves, en su cuenta de Instagram escribió “Solo Dios sabe la cruz que llevas puesta”.

En medio de la tormenta de críticas hacia la jueza, un nuevo video se ha hecho viral, se trata de una audiencia en la que la jueza le recomienda a un fiscal que “se tome unas goticas de marihuana”, acto seguido corrige y dice que se refería a “gotas de valeriana”, en medio de risas.

Allegados a la jueza han comunicado que Polanía habría sido diagnosticada con depresión y ansiedad, y desde hace tres años permanece en su casa bajo la protección de escoltas, debido a las amenazas de muerte que ha recibido de grupos armados que delinquen en la frontera con Venezuela.