La expectativa de una baja en los tiquetes aéreos en Latinoamérica durante 2026 ha tomado fuerza ante un escenario de dólar más débil y precios internacionales del petróleo en descenso. Sin embargo, el comportamiento de las tarifas aéreas en la región responde a una estructura más compleja, donde los costos macroeconómicos no son el único factor determinante.