Lo acaba de anunciar Donald Trump —“prohibir que grandes inversores institucionales compren más viviendas unifamiliares” en EE. UU.— no es solo una frase para Truth Social: es una señal política de alto voltaje en un tema sensible, la vivienda, y ya produjo reacción inmediata en el mercado: acciones de actores vinculados al arriendo de casas unifamiliares y firmas como Blackstone registraron caídas tras la publicación.