En el Salón Inmobiliario de Madrid, la decisión de inversión se parece menos a una compra impulsiva y más a una auditoría: comparar proyectos, validar datos, entender el “modelo de vida” y detectar tendencias. Con más de 21.000 visitantes en su última edición, SIMA se consolida como un termómetro del capital residencial… y de quién lo mueve.