Tiquetes aéreos por las nubes: Las razones detrás del alza
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Por CanalPaís Negocios14 de febrero de 2026
La expectativa de una baja en los tiquetes aéreos en Latinoamérica durante 2026 ha tomado fuerza ante un escenario de dólar más débil y precios internacionales del petróleo en descenso. Sin embargo, el comportamiento de las tarifas aéreas en la región responde a una estructura más compleja, donde los costos macroeconómicos no son el único factor determinante.

Organismos como la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo coinciden en que hasta un 30% del valor final del boleto en América Latina corresponde a impuestos, tasas aeroportuarias e infraestructura, elementos ajenos al control directo de las aerolíneas. El debate sobre las tarifas no es solo macroeconómico, sino estructural.
Dólar débil y petróleo barato: alivio acotado
El combustible sigue siendo uno de los principales costos operativos del transporte aéreo. De acuerdo con estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, entre 55% y 60% de los costos de las aerolíneas están denominados en dólares, mientras que solo entre 50% y 55% de los ingresos se generan en esa moneda.
Para 2026, las proyecciones apuntan a:
Precio del Brent en torno a US$62 por barril, un descenso de 11% frente a 2025.
Combustible de aviación bajando de US$90 a US$88 por barril, una reducción de 2,4%.
Costos totales de combustible cercanos a US$252.000 millones, con una variación marginal de -0,3%.
El escenario representa un alivio financiero, pero no implica necesariamente una reducción automática en las tarifas. La demanda se mantiene sólida, la capacidad sigue siendo limitada y las aerolíneas continúan priorizando la recuperación de márgenes tras la crisis del Covid-19. Menor costo no equivale, necesariamente, a pasajes más baratos.
Impuestos y tasas: un factor determinante
En América Latina, la carga regulatoria tiene un peso central en la formación de precios. Las tarifas aéreas incorporan impuestos y tasas aeroportuarias que, en varios países, superan los promedios internacionales.
Aerolíneas como LATAM Airlines han señalado que el precio de los vuelos depende de variables como:
Oferta y demanda
Estacionalidad
Nivel de competencia por ruta
Ocupación de los vuelos
Planificación de capacidad con meses de anticipación
A estos factores se suman costos de infraestructura, financiamiento de flota y regulaciones locales.
Un caso ilustrativo es Perú. Desde diciembre de 2025, el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez extendió la tasa TUUA a pasajeros en conexión internacional, incorporando US$11,86 adicionales por tramo.
Según estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo:
Con la TUUA, el tráfico internacional crecería cerca de 3% anual hasta 2041.
Sin la tasa, el crecimiento podría acercarse al 9% anual.
Una decisión regulatoria puntual puede modificar la competitividad de un hub regional.
Argentina y Perú: dos enfoques distintos
Mientras Perú avanzó en la ampliación de tasas, Argentina implementó desde 2024 un proceso de desregulación del espacio aéreo, que incluyó:
Acuerdos bilaterales con más de 50 países
Eliminación de restricciones de rutas y frecuencias
Mayor flexibilidad para nuevas aerolíneas
Esquemas de cielos abiertos
La experiencia argentina muestra que una mayor competencia y expansión de la oferta tienden a presionar los precios a la baja. En contraste, el caso peruano evidencia cómo el aumento de cargas regulatorias puede encarecer los boletos, incluso en un contexto macroeconómico favorable. No existe una respuesta única para toda la región.
Márgenes estrechos y rentabilidad global
A nivel global, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo proyecta para 2026:
Margen neto promedio de 3,9%
Utilidades cercanas a US$41.000 millones, frente a US$39.500 millones en 2025
Pese a estos resultados, la industria aún enfrenta dificultades para cubrir plenamente su costo de capital. En Latinoamérica, se anticipa una mejora gradual de la rentabilidad, aunque la volatilidad cambiaria sigue siendo un factor de riesgo relevante.
¿Bajarán los tiquetes aéreos en 2026?
El escenario más probable es de estabilidad de precios o ajustes puntuales, más que de una caída generalizada.Un dólar débil y un petróleo más barato ayudan a contener costos, pero la alta demanda, la capacidad limitada, los impuestos y la regulación local restringen el traspaso de ese alivio al consumidor.
Para que los tiquetes bajen de forma estructural, se requieren reformas regulatorias que reduzcan cargas y fomenten la competencia.
En 2026, el precio del boleto será el resultado del equilibrio entre costos, política pública y dinámica de mercado. En esa ecuación, el dólar y el petróleo son factores relevantes, pero no decisivos por sí solos.
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